|
| |
|
Ensemble C’est tout / Juntos nada más
Del francés, Claude Berry, una historia de amor convencional detrás de la cual se esconden soledad y duros dramas familiares; eso sí, suavizados y endulzados por lo que es un filme predecible, con personajes que evolucionan artificiosamente. El tono amable y complaciente hace que se vea con agrado y sin exigencias. Protagonizada por Audrey Taotou, a quien recordarás como la dulce Amélie, esta historia de la historia de cuatro supervivientes, cuyo encuentro va a salvarles de un naufragio anunciado, se presentó en festivales como el de Budapest, China, City of lights, Cuba, Richmond, UK, Rusia, Shanghai. Y ganó el premio César de Cine Francés. Sus personajes son Camille (Audrey Tautou), una chica que limpia oficinas; Franck (Guillaume Canet), un cocinero con un carácter difícil; Philibert (Laurent Stocker), un aristócrata amante de la historia; y Paulette (Françoise Bertin), una mujer mayor sola y frágil. |
| |
|
La otra reina / Dos hermanas divididas por el amor de un Rey
-Ha surgido una oportunidad, ser la amante del rey.
Cuando Enrique VIII buscaba afanosamente un heredero y su esposa Catalina de Aragón, no se lo daba, el rey buscó en algunas de las damas de honor de las que se rodeaba su corte. Ana Bolean sería quien le sedujese y diera una niña que el tiempo convirtió en reina, Isabel. Era una época en que el matrimonio respondía a las aspiraciones de prosperidad de una familia y no al amor, en que la obediencia a la autoridad real o familiar prevalecía sobre la libertad personal, en que el mundo civilizado estaba en manos de la ambición de unos y del orgullo y lujuria de otros.
Un guión ágil y de buen ritmo que Natalie Portman y Scarlett Johansson llevan a la pantalla. Una película de recreación histórica, excelente en el retrato de sus personajes a los que quizá les faltó algo de calidez y sentimiento y les sobró un poco de academicismo y corrección. Gustará a los amantes del género y a los admiradores de estas jóvenes y talentosas actrices, que pasan por hermanas que se abrazan y pelean, que se pliegan y rebelan ante las exigencias de una época y sucumben ante algunas pasiones desbocadas. |
| |
|
Los expedientes secretos x: Quiero creer
–Dime qué ves.
–Veo ojos que nos miran.
HAY MISTERIOS QUE SE QUIEREN RESOLVER, PERO NO SE
PUEDE. SUCESOS QUE NO SE PUEDEN EXPLICAR.
–Está ahí afuera.
–Lo sé.
Y UNA VERDAD QUE NO SE PUEDE IGNORAR
–Scully, te necesito conmigo.
–Y eso, es lo que me da miedo.
X Files todavía tiene algo que decir. Cuando vean la película, verán que no tiene nada de cínica. En verdad sale del corazón y de donde están estos personajes, y es parte del porqué es un placer tan grande hacerlo. Después de nueve años, la maquinación de la trama estaba muy complicada, pero ésta película quedó libre de eso. Así que se cuenta una buena historia de miedo y entra más profundo en los personajes de Mulder y Scully. La decisión de filmar la película en Vancouver, como era originalmente,
y salir de los sets, deja ver en la película la creatividad y emocionalidad de los escritores. |
| |
|
En el gran silencio
Una película excepcional. Con casi tres horas, prácticamente en silencio, sin diálogos ni música que no sea gregoriana, sin efectos especiales ni mundos oníricos; sin flash backs, ni suspenso que mantenga al espectador en espera de un incierto final, su contenido exclusivamente religioso y espiritual en el interior de un monasterio cartujo, sin morbo ni asesinatos, sin glamour y ni un solo beso. En el silencio está siendo un éxito de público en cada sala que se proyecta. Galardonada con el premio al mejor documental del cine europeo, del cine alemán, y el gran premio del jurado en el Festival de Sundance, recoge, como dice su director Philip Gröning, las raíces del catolicismo.
La película requiere en el potencial del espectador una particular actitud: ir sin prisas y estar dispuesto a la contemplación de realidades poco habituales por su hondo sentido, al adentrarnos en lugares vedados a la gente de la calle. Abundante en primeros planos, y planos detalle, fotografía apoyada en la luz natural, no tiene actores, porque quienes aparecen no representan a nadie ni a nada, sino que muestran su vida con una humildad que resulta desarmante. No es una obra para un público indiscriminado, pero tampoco hay que entenderla como sólo apta para el creyente. Quien se acerque con la mente y el corazón abiertos y libres de prejuicios, se beneficiará del clima de paz. |
| |
|
La leyenda de Excalibur
Basada en la novela del escritor Valerio Massimo Manfredi, (profesor de arqueología en la universidad de Milán y especializado en rutas militares), esta cinta nos cuenta la historia de la caída de Roma y el comienzo de una gran leyenda, la más grande de la Edad Media, la de la espada Excalibur y el único rey que podía empuñarla, Arturo. Una película épica empapada de lo que tanto gusta a los seguidores de las leyendas medievales y las artúricas (batallas, caballeros, espadas, aventuras, magia, heroísmo...). A pesar de que, se dice que en ocasiones la película separa la historia original, es una de las mejores versiones adaptadas de la leyenda, y mitológicamente acertada, es una de las favoritas de la temporada. |
| |
|
El novio de mi mamá
Es posible que esta película le sirva a más de uno para recordar sus propias situaciones durante la escuela. El reparto es lo mejor de esta película. Billy Bob Thornton, un endurecido maestro de Educación Física, aflora su cinismo en una buena actuación y logra un cambio en el registro emocional de su personaje. Susan Sarandon, como la novia del profesor y madre de un joven que en su niñez sufrió las groserías del mismo, sobresale con su espontaneidad y finalmente, Sean Scott William responde con definición como el hijo de la novia y el ex alumno que odia a su viejo maestro. Con sólo eso, podemos entender el argumento de esta comedia (el novio de mamá, el título lo resume), que se estira en su propias vueltas narrativas. |
| |
|
|
|
|
|